El Pueblo Wixáritari (Huicholes) y el Arte.

 

 

Por M.C. Javier Ignacio Martínez Sánchez

               Quizá una ventana que permitió al mundo enterarse de la existencia de pueblos que poseían un tejido ínfimo con los elementos de la naturaleza y sus movimientos generadores de vida, fue el Arte. Los Wixáritari (huicholes) quienes habitan las barrancas escarpadas de la Sierra Madre Occidental en México (una región llamada el Gran Nayar[i]), son un pueblo de artistas.

Las primeras miradas al “arte” del mundo Wixárika (huichol) fueron registradas en el Siglo XIX por antropólogos como Carl S.Lumholtz, León Diguet, Robert M. Zingg y Konrad Theodor Preuss. Quienes recopilaron las primeras colecciones de obras que exhiben museos como el de Chicago, Nueva York, Berlín y París (bordados, tejidos, esculturas de madera y piedra, flechas y jícaras adornadas con chaquira) (Neurath, J., 2013[ii]).

Hoy en día el arte de los Wixáritari es conocido en todo el mundo, gracias en gran medida a la globalización, entre otros factores. Reconocidos investigadores de esta fascinante familia de símbolos y ritos han descrito con fineza la relación que existe entre la obra artística “viva”, los “ancestros deidades” (manantiales, picachos, cerros, plantas y animales), la organización social al interior de las comunidades, la arquitectura de sus centros ceremoniales y el modo de ver el mundo; es decir su cosmovisión.

La tradición Wixáritari más allá de sus descripciones conceptuales (las cuales nos ayudan como portadores de una cultura mestiza a abordar su mundo desconocido), es una extenuante actividad anual que involucra a miembros familiares (hombres y mujeres) del interior de sus comunidades a cumplir con un cargo tradicional. Dichos cargos son variados en tiempo, forma y función, por el momento no es nuestro objetivo describirlas, sino mencionar que son muy exigentes en su demanda de tiempo y esfuerzo. Cualquier persona que tiene un cargo tradicional, deja por períodos largos durante el año o años que dure el mismo, cualquier “actividad económica extra-hogar”. Tales como trabajar de jornaleros en la pizca de tabaco, como braseros en Estados Unidos y la misma producción de obras de arte moderno Wixáritari, como son pulseras, morrales, aretes, cuadros de estambre, collares y piezas ornamentales de chaquira.

La mayoría de las familias Wixáritari sino es que todas, están organizadas de tal manera que algún miembro ayude a sostener la realización de la tradición. Si a algún familiar se le asigna un cargo, los demás integrantes de manera solidaria contribuyen para solventar los egresos monetarios que esta actividad tradicional les ocasiona (compra de velas, listones, viáticos, animales para realizar ofrendas, gastos para realizar la cacería tradicional del venado, entrega de ofrendas en sus principales lugares sagrados que se localizan en distintos estados de la república mexicana de poniente a oriente y de sur a norte, además del centro, etc.).

De esta forma quizá ha sido como muchas mujeres y hombres Wixaritari se han convertido en artistas consumados, al emigrar a las ciudades principales del país y dedicarse casi exclusivamente a realizar obra y buscar medios para venderla. ¿Una estrategia para conservar la tradición?…

 

[i]Región que comprende porciones de los estados de Nayarit, Jalisco, Durango y Zacatecas. (Neurath, J., 2013)

[ii] La Vida de las Imágenes. Arte Huichol. Johannes Neurath. Primera Edición. CONACULTA. 2013